jueves, 25 de septiembre de 2008

Circunloquio en amarillo

La compu de la casa esta fallando. Hace ruidos como de ciclotrón en ruta crítica y, sin necesidad, parpadea la luz que advierte la activación de la unidad de disco. Luego, sin más, el monitor se pone amarillo, como hepatítico. "Ummm, debe tratarse de un alambrito flojo”, pienso mientras la observo con el aire de preocupación mayestática que asumen los médicos ignorantes.
Hablé por teléfono con el Jorge, mi asesor en computadoras. "Debe tratarse de un alambrito flojo", me dijo; y lo imaginé del otro lado de la línea asumiendo el aire de preocupación mayestática de los médicos ignorantes. "Mejor cómprate una nueva, podemos vender la tuya en unos quinientos 'varos'... si bien te va". A mi consejero en tecnología no le alcanzó el sarcasmo para negociar ese mismo precio por su hermana.
Y por allí ando ahora, 'ojeando' pantallas de colores corrompidos; escribiendo sobre el fondo amarillo de una hoja electrónica que se supone en blanco-gris.
En consecuencia me sentiré obligado a modificar algunas expresiones coloquiales, a deconstruir el lugar común... "pasé la noche en amarillo..." debo decir para hacer alusión a mi sueño sin sueño; o "traigo la cabeza en amarillo...", cuando quiera declarar metafóricamente que ando muy pendejo hoy, que ni una idea se me ocurre, que no sé qué decir, y que he preferido trazar un mensaje absurdo –que habla de nada-- en lugar de echar parrafitos apresurados a un nuevo texto que cumpla con las exigencias de este blog en permanente circunloquio.

No hay comentarios: